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29 septiembre, 2021 in-pacient.es

 

A medida que avanza la calidad de atención médica, nos encontramos con pacientes en los que se presentan varias enfermedades crónicas.

La Enfermedad Intestinal Inflamatoria (EII) es un término genérico que engloba las afecciones inflamatorias crónicas del tracto gastrointestinal, siendo la enfermedad de Cron y la Colitis Ulcerosa las más representativas. Estas enfermedades afectan generalmente a adultos jóvenes y presentan un curso recurrente y generalmente requieren  tratamiento a largo plazo.

En los últimos años están aumentando de forma importante los casos diagnosticados  de EII a nivel mundial, de tal forma que casi 7 millones de personas han recibido este diagnóstico.  Por otro lado, se ha estimado que más de un 9% de la población mundial puede presentar Diabetes Mellitus. Dadas estas cifras, es inevitable  que estas dos condiciones coexistan y que el tratamiento de una pueda tener consecuencias en la otra.

Una nueva revisión de la literatura científica, analiza la evidencia de los efectos de los fármacos utilizados en el tratamiento de la EII sobre la Diabetes Mellitus y el control glucémico, es decir, de los niveles de azúcar en sangre.

Aminosalicilatos (mesalazina, sulfasalazina)

Las guías y documentos de consenso de las principales sociedades médicas de gastroenterología recomendan los aminosalicilato, entre ellos la mesalazina (Pentasa®; Asacol®; Calversal®; Mezavant® y Salofalk®) y sulfasalazina (Salazopyrina®), para inducir la remisión y mantenimiento de la Colitis Ulcerosa entre leve a moderada. No se ha demostrados que este grupo de fármacos sean eficaces en la inducción y mantenimiento de la enfermedad de Crohn.

Los estudios analizados en esta revisión nos muestran que este grupo de fármacos tienen un efecto potencialmente hipoglucemiante, es decir que potencialmente pueden bajar los niveles de azúcar en sangre.

Corticoesteroides

Las guías de la Sociedad Británica de Gastroenterología (BSG) y la Organización Europea de Crohn y Colitis (ECCO) recomiendan los corticoesteroides orales (prednisolona, budesonida o dipropionato de beclometasona) como primera opción de tratamiento para inducir la remisión en la enfermedad de Crohn y para los brotes de Colitis Ulcerosa de moderados a graves.

Los corticoesteroides también se recomiendan como segunda opción para los brotes entre leves a moderados de Collitis Ulcerosa en pacientes que no han respondido al tratamiento con aminosalicilatos.

Por otro lado, los pacientes con Colitis aguda grave, el tratamiento recomendado para inducir la remisión son corticosteroides intravenoso (hidrocortisona o metilprednisolona).

La hiperglucemia o aumento de los niveles de azúcar en sangre, inducida por fármacos más comúnmente comunicada es la que se presenta como resultado de un tratamiento con corticoesteroides. Una diabetes no diagnosticada puede ser desenmascarada como resultado de un tratamiento con estos fármacos. Se ha comunicado que hasta un 18% de los pacientes que reciben tratamiento con corticoesteroides  tiene Diabetes Mellitus.

En los pacientes en los que se requieran ciclos recurrentes y prolongados de corticoesteroides es recomendable realizar con control de los niveles de azúcar en sangre.

Tiopurinas

En el grupo de las tiopurinas se incluyen la azatioprina (Imurel®, Immufalk®) . Se puede utilizar junto con otros tratamientos (anti-TNF) para inducir la remisión en la enfermedad de Crohn. Se recomiendan como monoterapia para el mantenimiento del Crohn y para intensificar el tratamiento de mantenimiento de la Colitis Ulcerosa.

Los estudios han comunicado una posible relación con aparición de resistencia a la insulina, es decir que nuestro cuerpo no es capaz de responder a la cantidad de insulina que produce y esto lleva a que no se pueda absorber el azúcar de la sangre.

Biológicos

Los agentes biológicos utilizados en la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn incluyen infliximab, adalimumab, vedolizumab y ustekinumab.

Tanto Infliximab como Adalimumab parecen tener cierto efecto hipoglucemiante, es decir que pueden descender los niveles de azúcar en sangre. Por otro lado,  no se han encontrado estudios que relacionen a Vedolizumab o a Ustekinumab con la diabetes.

En resumen, algunos fármacos utilizados para el tratamiento de la EII (Crohn o Colitis Ulcerosa) tienen efecto sobre la Diabetes Mellitus y los niveles de azúcar en sangre de estos pacientes.

Es recomendable realizar controles de niveles de azúcar en sangre en pacientes con EII, en especial aquellos con tratamientos recurrente y durante un largo periodo de tiempo con corticoesteroides. Se necesita más investigación sobre el efecto de los fármacos biológicos sobre los niveles de azúcar en sangre y el control de la Diabetes Mellitus.

Bower JAJ et al. Effect of inflammatory bowel disease treatments on patients with diabetes mellitus. World J Diabetes. 2021 Aug 15;12(8):1248-1254. doi: 10.4239/wjd.v12.i8.1248. 

 

 

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