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10 junio, 2019 in-pacient.es

El estilo de vida tiene un impacto importante en el riesgo y la prevención secundaria de muchas enfermedades crónicas y existe un interés creciente por conocer qué factores del estilo de vida modificables, podrían variar la progresión de la enfermedad de Parkinson.

Dado el impacto que los síntomas motores y no motores tienen sobre la calidad de vida de los pacientes de Parkinson, se sugiere que existe la necesidad de un tratamiento individualizado o personalizado.

Los tratamientos actuales para el control de los síntomas motores tienen como objetivo principal intentar reemplazar o aumentar los niveles de dopamina. Sin embargo, su uso produce efectos secundarios y se va reduciendo la eficacia a lo largo del tiempo. El tratamiento de los síntomas no motores, como la fatiga y el deterioro cognitivo, a menudo pasa a un papel secundario, aunque estos síntomas pueden tener un impacto muy importante sobre la calidad de vida de estos pacientes.

Aun a día de hoy, existe la necesidad de alternativas terapéuticas para controlar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad de Parkinson.

Un aspecto clave de la medicina personalizada es atender a los factores del estilo de vida modificables entre los que se incluyen la nutrición y el ejercicio, ya que ambos son importantes para la salud neuronal y potencialmente importante para la prevención secundaria de la progresión del Parkinson.

Estudios previos han demostrado relación entre los factores de estilo de vida modificables y el riesgo y/o resultados de la enfermedad de Parkinson. La actividad física se ha relacionado con la reducción de riesgo a desarrollar Parkinson, mientras que el estreñimiento, la ansiedad o la depresión se relacionan con aumento del riesgo de esta enfermedad.

Dada la complejidad de los síntomas del Parkinson, el enfoque terapéutico más viable del manejo del estilo de vida puede ser multimodal. Una combinación de entrenamiento cognitivo, ejercicio, reducción del estrés, nutrición y componentes sociales puede ser beneficiosa para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Si bien hay mucha evidencia sobre los beneficios del estilo de vida en los resultados de salud en general, este tipo de asesoramiento para las personas con Parkinson debe esperar un esfuerzo de investigación más concertado para identificar los factores de riesgo de progresión de la enfermedad.

Practicar ejercicios de mente/cuerpo y ejercicios físicos de resistencia pueden mejorar los resultados de salud en el Parkinson. Sin embargo, sus efectos a largo plazo sobre la protección neuronal o la posibilidad de modificar la evolución de la enfermedad no son concluyentes.

Las iniciativas de promoción de la salud pueden incluir la prescripción de ejercicios específicos, asesoramiento nutricional, influir e informar sobre las consecuencias del consumo de tabaco y alcohol.

La modificación del estilo de vida es fundamental para la prevención y el tratamiento de enfermedades crónicas. Estos pequeños cambios pueden capacitar al paciente y reducir la carga de la enfermedad.

Se requiere investigación adicional para conocer los efectos a largo plazo de los cambios en el estilo de vida sobre la progresión del Parkinson

 

 

Nag N et al. More Research Is Needed on Lifestyle Behaviors That Influence Progression of Parkinson’s Disease. Front Neurol. 2019 Apr 30;10:452. doi: 10.3389/fneur.2019.00452. eCollection 2019.

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