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25 febrero, 2019 in-pacient.es

Modificar el estilo de vida, practicar ejercicio de forma regular, la alimentación, el consumo de tabaco y alcohol, puede mejorar la calidad de vida relacionada con la salud. Estos cambios influyen en la aparición de muchas enfermedades crónicas, incluidos problemas cardiovasculares y la aparición de cáncer. Un estudio de reciente publicación, sugiere que esto también puede extenderse a la progresión de la enfermedad de Parkinson.

Predecir y prevenir la progresión de la enfermedad de Parkinson es muy importante tanto para los investigadores como para los pacientes, ya que hasta el momento, los tratamientos existentes no detienen o revierten la enfermedad, sino que mejoran los síntomas. Durante muchos años ha existido un gran interés en identificar la asociación o relación entre el estilo de vida y los diferentes factores que puedan prevenir la neurodegeneración en esta enfermedad.

Estudios epidemiológicos han investigado la relación entre diferentes factores de estilo de vida, tales como: el consumo de café, té, alcohol, tabaco y la práctica de ejercicio y su impacto en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, no está claro si estos factores pueden afectar a la progresión de la enfermedad.

Se han publicado los resultados de un estudio que contó con la participación de más de 300 pacientes con diagnóstico de Parkinson hasta 3 años antes de su inclusión, y a los que se les realizó un seguimiento de más de 5 años, en el que los investigadores evaluaron si los diferentes factores del estilo de vida, tales como: el consumo de café/té o alcohol(cerveza, vino o licor), nivel de actividad física y el hábito de fumar antes del diagnóstico del Parkinson, pueden influir en la progresión de los síntomas motores, el deterioro cognitivo y la supervivencia.

Según los resultados de este estudio, el consumo de café/té, el consumo moderado de alcohol y la práctica de deporte, tienen un efecto protector frente a la mortalidad entre los participantes. Por el contrario, fumar, no tomar nunca café o alcohol se relacionó con mayor riesgo de mortalidad. Cabe destacar que el riesgo del hábito de fumar contrasta con estudios previos en los que se muestra una protección frente al inicio o desarrollo del Parkinson.

El consumo de café y la práctica de ejercicio protegieron tanto del empeoramiento de la función motora como del deterioro cognitivo. Los pacientes que nunca bebieron alcohol o los que bebían en exceso tenían mayor riesgo de deterioro en la función motora. No haber bebido nunca y fumar en la actualidad se asociaron con mayor riesgo de deterioro cognitivo.

Se necesita mayor investigación con respecto a este tema. Sin embargo, los resultados de este estudio proporcionan evidencia de que algunos factores del estilo de vida pueden modificar la progresión de los síntomas de la enfermedad de Parkinson y otros pueden influir en un mayor riesgo de la mortalidad entre los pacientes con esta enfermedad.

 

 

Paul KC et al. The association between lifestyle factors and Parkinson’s disease progression and mortality. Mov Disord. 2019 Jan;34(1):58-66. doi: 10.1002/mds.27577.

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