https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2021/06/dieta_mediterranea_esclerosis_multiple.jpg
SHARE

Investigadores de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí (Nueva York) han demostrado, por primera vez, que comer más alimentos saludables -en concreto, los incluidos en la dieta mediterránea «MIND», diseñada para centrarse en la salud del cerebro- se asocia con una mayor integridad del tejido cerebral detectada por resonancia magnética entre las personas que se encuentran en los cinco años siguientes al diagnóstico de Esclerosis Múltiple.
Las preguntas  como cuál es la mejor dieta para las personas con EM o si  la dieta puede marcar diferencias en la evolución de la enfermedad cada vez concentran mayores esfuerzos de investigación en la comunidad científica. El estudio que ahora se ha publicado buscó una asociación entre lo que comen las personas con EM y las lesiones cerebrales detectadas mediante  resonancia magnética.
Los investigadores examinaron una cohorte de estudio de 185 personas con EM que fueron diagnosticadas en los cinco años anteriores al inicio del estudio. Los participantes respondieron a cuestionarios detallados sobre la dieta y se sometieron a exploraciones de imagen. Los investigadores compararon los componentes de la dieta y los beneficios de quienes comían más alimentos «buenos» (como verduras de hoja, bayas, frutos secos y pescado) y menos alimentos «malos» (como fritos, mantequilla, queso, carnes rojas y procesadas y dulces) definidos según la dieta MIND (Dieta Mediterránea de Intervención Intervención para el Retraso Neurodegenerativo).
La dieta MIND pretende ser beneficiosa para el sistema nervioso central y combina aspectos de la dieta mediterránea y de la dieta DASH (Dieta adecuada para reducir la hipertensión). Los estudios han sugerido que esta dieta puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer y a que las personas mayores conserven la función cognitiva.


Los investigadores descubrieron que los que comían más componentes saludables de la dieta y menos de los componentes no saludables tendían a tener más tejido cerebral preservado en el tálamo, una estación de relevo crítica en el cerebro. También informaron de que una mayor ingesta de productos lácteos enteros se asociaba a menos lesiones cerebrales de EM, y que un mayor consumo de ácidos grasos omega-3 procedentes del pescado se asociaba a una mayor integridad estructural en otras zonas del cerebro. No se identificaron otras asociaciones para otros alimentos.
Los autores señalan que este estudio está limitado por el hecho de que está restringido a las personas con EM en fases iniciales, y sólo toma una «instantánea» en el tiempo, pero con la financiación de la Sociedad Nacional de EM norteamericana, el estudio se ha prolongado en el tiempo para determinar si las dietas saludables siguen teniendo beneficios más adelante en el curso de la EM.
Katz Sand IB, Fitzgerald KC, Gu Y, Brandstadter R, Riley CS, Buyukturkoglu K, Leavitt VM, Krieger S, Miller A, Lublin F, Klineova S, Fabian M, Sumowski JF. Dietary factors and MRI metrics in early Multiple Sclerosis. Mult Scler Relat Disord. 2021 May 19;53:103031. doi: 10.1016/j.msard.2021.103031. Epub ahead of print. PMID: 34077830.

Si esta noticia te ha resultado interesante, también podrían serlo:

SHARE
Last updatedby