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20 abril, 2020 in-pacient.es

Hasta un 85% de los pacientes con enfermedad de Parkinson puede quejarse de dolor. Se han descrito diferentes tipos de dolor en esta enfermedad, sin embargo, el dolor musculoesquelético (que afecta a huesos, articulaciones, músculos y estructuras cercanas), es el más común entre estos pacientes, afectando a más de la mitad de los pacientes de Parkinson que experimentan dolor crónico.

El dolor lumbar es más frecuente entre los pacientes de Parkinson que en la población general. Esta alta frecuencia de aparición puede deberse a alteraciones en la postura durante el curso de la enfermedad de Parkinson o bien debido a diferencias dinámicas o fuerza con la que se produce un movimiento que puede provocar un alto impacto sobre las articulaciones.

Factores generales como la edad y la depresión y factores relacionados con la enfermedad de Parkinson, tales como la rigidez, las alteraciones posturales y la disquinesia son predictivos del dolor musculoesquelético en personas con Parkinson. 

Por otro lado, los pacientes con mayor gravedad de los síntomas motores y estadios más avanzados de la enfermedad de Parkinson informan de mayor intensidad del dolor.

Un estudio de reciente publicación ha demostrado que el dolor lumbar crónico es muy frecuente en los pacientes de Parkinson. La presencia de alta intensidad del dolor, la aparición de síntomas depresivos y una enfermedad de Parkinson avanzada, se asocian a una discapacidad y esto impacta negativamente sobre la calidad de vida de estos pacientes.

Los cambios posturales en la enfermedad de Parkinson podrían verse exacerbados por la existencia de dolor lumbar y viceversa. Por lo tanto, las alteraciones en la postura en estos pacientes se relaciona con la presencia de dolor lumbar y discapacidad.

En los resultados de este estudio, la intensidad del dolor lumbar tuvo un impacto negativo sobre la movilidad, las actividades de la vida diaria, el bienestar emocional y la cognición.

Los investigadores de este estudio concluyen que el dolor crónico, especialmente el dolor lumbar, es muy frecuente en los pacientes de Parkinson. Una mayor intensidad del dolor y mayor gravedad de los síntomas de la enfermedad pueden llevar a mayor discapacidad funcional. Tanto la intensidad de dolor como la discapacidad causaron impacto negativo sobre la calidad de vida de estos pacientes.

Todo esto resalta la necesidad de un tratamiento dirigido a la lumbalgia o dolor lumbar en pacientes con Parkinson que lleve a un control de las posturas, mejoras en el dolor y de la capacidad funcional.

Dado que los pacientes de Parkinson son controlados generalmente por el neurólogo, es posible que el paciente no comente sus molestias musculoesqueléticas o bien que el neurólogo no pregunte sobre este tipo de detalles. Por lo que se debe considerar una valoración multidisciplinar, con la participación de varias especialidades médicas, en el caso de las personas con Parkinson.

Tanto la prevención y el control de los síntomas depresivos, el control de la medicación frente al Parkinson para gestionar los síntomas motores, así como las recomendaciones e intentos para prevenir, corregir o reducir las malas posturas pueden ayudar a reducir la frecuencia de aparición del dolor lumbar crónico en pacientes con esta enfermedad.

 

 

Silveira Barezani AL et al.  Low back pain in Parkinson’s disease: A cross-sectional study of its prevalence, and implications on functional capacity and quality of life [published online ahead of print, 2020 Mar 16]. Clin Neurol Neurosurg. 2020;194:105787. doi:10.1016/j.clineuro.2020.105787

 

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