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17 marzo, 2022 in-pacient.es

El síndrome de piernas inquietas es un trastorno caracterizado por la necesidad imperiosa de mover las piernas, que se acompaña a menudo de sensaciones desagradables. Su frecuencia es superior en personas con esclerosis múltiple (EM) que en la población general. Un estudio realizado sobre una muestra de pacientes andaluces y publicado en la revista Neurología ha tratado de valorar el impacto y los factores de riesgo del síndrome de piernas inquietas en el contexto de esta enfermedad.

El síndrome de piernas inquietas es un trastorno frecuente, con una prevalencia que oscila entre el 4% y el 10% en la población general, caracterizado por un impulso incontrolable de mover las piernas, generalmente acompañado de dolor o malestar. Los síntomas se presentan durante los períodos de inactividad, predominantemente por la noche, y mejoran con el movimiento. El mecanismo por el que aparece este problema no está claro. En la actualidad, el trastorno se clasifica como idiopático (sin causa aparente de base) o secundario (asociado a condiciones que inducen la deficiencia de hierro o alteraciones en el metabolismo del hierro, embarazo, enfermedad renal crónica, enfermedad de Parkinson, etc.). A pesar de que la prevalencia del síndrome de piernas inquietas en pacientes con EM oscila entre el 12,1% y el 57,5%, según estudios, la esclerosis múltiple aún no se ha considerado una causa secundaria del síndrome.

En el estudio publicado, se incluyeron 120 pacientes con EM, con una edad media de inicio de 40 años y un tiempo medio de evolución de 46 meses. La prevalencia de síndrome de piernas inquietas, según el cumplimiento de los criterios diagnósticos aceptados internacionalmente, fue del 23,3%.

Los autores Identificaron los siguientes factores de riesgo para el síndrome de piernas inquietas en esta muestra: historia reciente de recaídas, menor tiempo de evolución de la enfermedad, alteraciones del estado de ánimo y dolor intenso. No se encontraron diferencias significativas en la prevalencia del síndrome en asociación con la edad y el sexo. Asimismo, no se observó ninguna asociación entre el curso clínico de la EM y el riesgo de sufrir síndrome de piernas inquietas, aunque sí se observó una asociación con las formas activas de la enfermedad.

Se sabe que algunos trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión, son comunes entre las personas con EM. En esta muestra, la prevalencia de estos trastornos del estado de ánimo era mayor en los pacientes con síndrome de piernas inquietas, con una estrecha relación bidireccional por la que los pacientes con EM y una depresión o ansiedad más graves presentaban un mayor riesgo de desarrollar síndrome de piernas inquietas, y viceversa. A pesar de que se sabe que algunos fármacos psicoactivos, en particular los antidepresivos y los ansiolíticos, empeoran los síntomas del síndrome de piernas inquietas, en este estudio no se observó una asociación significativa entre el uso de estos fármacos y el desarrollo del síndrome de piernas inquietas. Esto puede explicarse por el mayor uso de psicofármacos por parte de los pacientes con EM en comparación con la población general debido a las comorbilidades asociadas que no se abordaron en este estudio. Por ello, se necesitan más investigaciones para aclarar esta cuestión.

En este análisis, ninguno de los fármacos modificadores de la enfermedad utilizados  para tratar la EM se asoció significativamente con una mayor prevalencia del síndrome de piernas inquietas. El tratamiento con corticosteroides se asoció a un mayor riesgo de síndrome de piernas inquietas, pero no se pueden extraer conclusiones definitivas ya que el reducido número de pacientes incluidos en uno de los grupos impidió completar el análisis confirmatorio.

En cuanto al impacto clínico del síndrome de piernas inquietas, los pacientes que lo padecen presentan una peor calidad del sueño, una fatiga más severa y una somnolencia diurna excesiva, así como una peor calidad de vida que los pacientes que no lo padecen.

El síndrome de piernas inquietas debe ser considerado en la evaluación neurológica de pacientes con Esclerosis Múltiple, cuyo diagnóstico y tratamiento precoz mejoraría su calidad de vida.

Lebrato Hernández L, Prieto León M, Cerdá Fuentes NA, Uclés Sánchez AJ, Casado Chocán JL, Díaz Sánchez M. Restless legs syndrome in patients with multiple sclerosis: evaluation of risk factors and clinical impact. Neurologia (Engl Ed). 2022 Mar;37(2):83-90. doi: 10.1016/j.nrleng.2018.12.018. Epub 2021 Feb 26. PMID: 35279227.

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