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15 octubre, 2018 in-pacient.es

Un artículo de revisión sintetiza las diferentes maneras de identificar clínicamente a un paciente de Parkinson en su etapa preclínica, es decir, antes del diagnóstico y aparición de los síntomas motores característicos de esta enfermedad.

Se ha reconocido que la degeneración neuronal de la enfermedad de Parkinson comienza décadas antes de la aparición de los síntomas motores típicos de esta enfermedad que llevan a su diagnóstico clínico. Se estima que en el momento que aparecen los síntomas motores ya se han perdido entre el 60-80% de las neuronas productoras de dopamina del núcleo estriado.

Un diagnóstico precoz de las personas con alto riesgo de desarrollar Parkinson puede mejorar su asesoramiento médico y proporcionar grupos de pacientes que se puedan beneficiar de los tratamientos modificadores de esta enfermedad de forma precoz.

Las herramientas de diagnóstico antes de que aparezcan los síntomas motores van desde los síntomas prodrómicos (o síntomas que preceden al desarrollo de la enfermedad) que se centran en los síntomas no motores que tienen gran impacto sobre la calidad de vida, hasta técnicas de diagnóstico por la imagen o biomarcadores.

Los síntomas prodrómicos de la enfermedad de Parkinson están bien caracterizados y son: alteraciones del olfato (hiposmia), estreñimiento, trastornos del sueño y trastornos del estado de ánimo.

  • Hiposmia

El olfato puede estar alterado hasta en más del 90% de los pacientes con Parkinson en el momento del diagnóstico.  La evidencia científica sugiere que la disminución del olfato comienza varios años antes del inicio de los síntomas motores.

  • Estreñimiento

El estreñimiento puede preceder hasta 25 años al diagnóstico o aparición de los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, y al igual que la pérdida del olfato, el estreñimiento no es específico y puede tener gran variedad de causas, por lo que no se podrán utilizar como marcadores de la enfermedad de Parkinson de forma aislada.

  • Alteraciones del sueño

Los trastornos del sueño pueden ir desde hablar o gritar en sueños hasta movimientos bruscos que pueden provocar lesiones en el paciente o bien en su compañero/a de cama. Al igual que la hiposmia, los pacientes no son conscientes de estos síntomas, por lo que las aportaciones de su compañero/a de cama pueden ser suficientes para el diagnóstico.

  • Trastornos del estado de ánimo

Los cambios en el estado de ánimo se observan con frecuencia antes de la aparición de los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson. De hecho las personas que previamente han seguido tratamiento con antidepresivos tienen mayor riesgo(2,4-2,7 veces más) de desarrollar Parkinson, con un tiempo promedio de 10,1 años entre el primer episodio depresivo y el diagnóstico de Parkinson. De igual forma, las personas en tratamiento con ansiolíticos o puntuaciones altas de ansiedad tienen 1,6 veces más de riesgo de desarrollar Parkinson.

Por otro lado, tanto la ansiedad como la depresión se vuelven más comunes solo aproximadamente 1-2 años antes del diagnóstico del Parkinson. Por lo tanto, los trastornos del estado de ánimo pueden ser marcadores preclínicos relativamente tardíos de la fase motora de esta enfermedad.

Por otro lado, existen múltiples técnicas de diagnóstico por la imágen que se pueden utilizar para el diagnóstico del Parkinson preclínico. La modalidad más ampliamente utilizada es la Tomografía Computarizada de Emisión motofotónica (SPECT siglas en inglés), técnica que utiliza compuestos marcados con isótopos radioactivos que se unen al trasportador de dopamina. Otras técnicas utilizadas pueden ser la Ecografía transcraneal y la Resonancia Magnética.

Dado que todas estas herramientas no son específicas de la enfermedad de Parkinson es evidente que el diagnóstico preclínico deberá ser multimodal, es decir, utilizando varias herramientas al mismo tiempo.

El objetivo de éstas y otras herramientas es identificar la población de riesgo significativo de enfermedad de Parkinson, tanto para mejor asesoramiento clínico de estas personas y detectar posibles candidatos a tratamiento con fármacos modificadores de la enfermedad antes que se inicien los síntomas motores de ésta, dado que la degeneración neuronal comienza años o décadas antes del inicio de los síntomas motores.

En la actualidad, existen múltiples herramientas de diagnóstico preclínico y biomarcadores para la detección del Parkinson preclínico, que van desde la evaluación no invasiva de los síntomas no motores tempranos, como la hiposmia, los trastornos del sueño y el estreñimiento, hasta las modalidades de imagen avanzadas y los marcadores bioquímicos en análisis de sangre. Lo que ahora se necesita es  desarrollar tratamientos efectivos e intervenciones modificadoras de la enfermedad, para detener el proceso de neurodegeneración antes del desarrollo de la discapacidad motora.

 

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Mantri S et al. The importance of preclinical diagnostics in Parkinson disease. Parkinsonism Relat Disord. 2018 Sep 11. pii: S1353-8020(18)30396-1. doi: 10.1016/j.parkreldis.2018.09.011. [Epub ahead of print]

 

 

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