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13 julio, 2022 in-pacient.es

Una nueva revisión nos resume la investigación realizada durante los últimos años sobre el uso de la curcumina en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII).

La EII es una enfermedad inflamatoria inespecífica del intestino, de origen desconocido y en la que se incluye la enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa. La EII es una enfermedad crónica recurrente y los pacientes, a menudo, requieren tratamiento farmacológico de por vida para controlar los síntomas clínicos, aliviar el daño en la mucosa intestinal y reducir la recurrencia o brotes.

Estudios previos han comunicado que la EII es el resultado de interacciones complejas entre factores ambientales modificables, inmunológicos y genéticos que afectan al microbioma intestinal. El aumento del número de casos nos crea la necesidad de estudiar los factores ambientales que inciden sobre esta enfermedad y que podemos modificar, para ayudar a prevenir y tratar tanto el Crohn como la Colitis Ulcerosa.

En la actualidad disponemos de un amplio arsenal de medicamentos para poder tratar y evitar las recaídas de la EII, mejorando así la calidad de vida de estos pacientes. Sin embargo, el tratamiento médico a menudo se ve afectado por falta de cumplimiento, por tener un efecto limitado y la posible aparición de efectos secundarios. Es por este motivo que existe un amplio abanico de investigaciones que valoran posibles vías alternativas y complementarias para tratar esta enfermedad.

Por otro lado, la curcumina es una sustancia amarilla que se extrae de la Cúrcuma Longa L, una especie que proviene de una planta de la familia del jengibre y originaria de Asia y Centroamérica. También se le llama azafrán indio o especie dorada y es muy utilizada en la India en el curry. La curcumina, como producto natural y de bajo precio, ha recibido una atención creciente en los últimos años. Muchos estudios han indicado que tiene propiedades biológicas tales como efecto antiinflamatorio, antioxidante, antitumoral y regulación inmunológica, entre otros. Es posible que la curcumina no se ajuste a la definición de fármaco pero muchos ensayos in vitro, in vivo y ensayos clínicos han confirmado su potencial medicinal.

Se han publicado los resultados de una nueva revisión en la que se identifican los ensayos clínicos realizados hasta la actualidad que evalúan el uso de la curcumina para el tratamiento de la EII. Se incluyeron un total de 10 ensayos de los cuales 3 de ellos se han completado y 5 están en vías de completar (en la fase III del ensayo).

Los investigadores de esta revisión concluyen que la curcumina tiene buenas perspectivas de aplicación tanto en investigaciones experimentales como en ensayos clínicos de EII durante décadas. Sin embargo, su mecanismo de acción no se ha descrito claramente hasta el momento. Se necesita mayor esfuerzo para identificar los mecanismos reguladores de la curcumina. Además, la curcumina es inestable en condiciones fisiológicas y la biodisponibilidad después de la administración oral es baja.

Si bien algunas de las investigaciones han aportado resultados gratificantes, a día de hoy se necesitan más ensayos clínicos a gran escala ( con alto número de participantes) para confirmar su eficacia y seguridad.

Se espera que nuevos estudios adicionales sobre la curcumina proporcionen nuevas direcciones de investigación para el tratamiento y la remisión del EII en un futuro próximo.

Si tienes pensado utilizar algún tipo de tratamiento complementario, por favor,

¡Habla abiertamente con tu médico, él puede ayudarte!

 

Lin Y et al.  Review of the Effects and Mechanism of Curcumin in the Treatment of Inflammatory Bowel Disease. Front Pharmacol. 2022 Jun 20;13:908077. doi: 10.3389/fphar.2022.908077.

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