https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2018/10/walk06.jpg
SHARE
12 noviembre, 2018 in-pacient.es

Los síntomas motores en las extremidades que no responden a los tratamientos con fármacos dopaminérgicos representan una de las causas más importantes de discapacidad en los pacientes con Parkinson con la consecuente pérdida de independencia en la realización de las actividades de la vida diaria y pérdida de calidad de vida de estos pacientes.

Las dificultades en la marcha y el equilibrio son un desafío clínico importante en la enfermedad de Parkinson y necesitan tratamientos eficaces urgentemente. Estos tratamientos dependen de la identificación precisa de los factores de riesgo.

Aunque los problemas de la marcha y equilibrio, en parte, se deben a los trastornos neurodegenerativos de la propia enfermedad de Parkinson pueden existir otros factores que contribuyan, tales como: disminución de la sensibilidad en las extremidades, pérdida de la fuerza en las caderas, y otros que se han relacionado con causas de caídas en adultos mayores.

Se ha descrito que hasta un 15% de los adultos mayores tienen neuropatía periférica o trastorno de la transmisión nerviosa entre el sistema nervioso central (cerebro o médula espinal) y los nervios periféricos es decir aquellos que van por las extremidades (brazos o piernas), produciendo pérdida de la sensibilidad o alteraciones del movimiento de las extremidades.

El propósito de un estudio ha sido investigar la relación entre la neuropatía periférica que afecta a las extremidades inferiores o piernas y el historial de caídas y alteraciones de la marcha en pacientes con Parkinson.

Según los resultados de este estudio, la neuropatía periférica se asocia significativamente con una mayor frecuencia de caídas y un deterioro de la marcha en los pacientes con Parkinson. Los participantes de este estudio con neuropatía periférica presentaban una velocidad de la marcha más lenta con una longitud de la zancada más corta durante una caminata normal.

La relación descrita en este estudio no puede explicarse por factores  específicos de la enfermedad de Parkinson ya que no existían diferencias significativas entre los participantes en cuanto a la gravedad de la enfermedad de Parkinson ni a las dosis diarias de levodopa.

Por lo que este estudio sugiere que la neuropatía periférica es un verdadero factor de riesgo de caídas y de deterioro de la marcha en la enfermedad de Parkinson.

Es recomendable considerar la neuropatía periférica cuando se evalúa a los pacientes con Parkinson, especialmente en aquellos con deficiencias motoras, tales como trastornos de la marcha y equilibrio.

Por lo tanto, potencialmente, podremos mejorar las dificultades de la marcha y el equilibrio con el tratamiento de la neuropatía periférica específicamente con técnicas relativamente sencillas por ejemplo, la fisioterapia, el ejercicio, técnicas de retroalimentación táctil o vibratoria, etc. que podrían ser complementarias al tratamiento habitual del Parkinson.

Noticias relacionadas:

 

Beaulieu ML et al. Peripheral neuropathy is associated with more frequent falls in Parkinson’s disease. Parkinsonism Relat Disord. 2018 Sep;54:46-50.

 

SHARE
Last updatedby

Deja una respuesta