https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2018/11/EII_incontinencia_terapia_conductual.jpg
SHARE
28 noviembre, 2018 in-pacient.es

Las personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII, Crohn o Colitis Ulcerosa) a menudo tienen síntomas digestivos aún en ausencia de brote o tras haber alcanzado la remisión. Un ensayo clínico ha intentado determinar si la terapia conductual incluyendo ejercicios para fortalecer el suelo pélvico puede se util en estas situaciones para tratar el estreñimiento y la incontinencia fecal.

Síntomas como la urgencia, frecuencia elevada de deposiciones, incontinencia fecal, estreñimiento, dolor abdominal, gases o dolor anorectal pueden afectar al 52% de las personas con EII. Estos síntomas tienen un impacto negativo en la calidad de vida y pueden tener consecuencias como la ansiedad, depresión y el absentismo laboral. Con frecuencia, los tratamientos habituales para estos problemas, que han sido evaluados únicamente en personas sin EII, tienen una eficacia escasa.

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico en personas sin Crohn o Colitis Ulcerosa, es una técnica que ha demostrado eficacia en el tratamiento de los trastornos del tránsito, pero hasta la fecha no hay apenas estudios sobre su impacto en personas con EII.

El estudio, realizado en Melbourne, Australia, incluyó a 40 personas con EII( 24 con enfermedad de Crohn y 16 con colitis ulcerosa) y que tenían estreñimiento o incontinencia fecal a pesar del tratamiento. La terapia estuvo dirigida por un fisioterapeuta con experiencia en suelo pélvico, en el contexto de una unidad de tratamiento interdisciplinar. Las principales medidas del programa de tratamiento que comprendía hasta 5 sesiones fueron:

  • Sesiones educativas sobre la anatomía y funcionamiento del aparato digestivo y los músculos que contribuyen a su función: diafragma, abdominales y suelo pélvico. En estas sesiones también se informaba sobre las conexiones psicológicas del funcionamiento digestivo, los factores psicológicos y sociales que pueden influir sobre él.
  • Pautas de estilo de vida, incluyendo la regularización de los hábitos de alimentación y uso del baño, ingesta de comida y bebida, gestión del estrés y ejercicio.
  • Entrenamiento de los hábitos intestinales que promovía una rutina al acudir al baño tras las comidas y evitar los intentos de defecación prolongados o frecuentes.
  • Entrenamiento muscular del suelo pélvico mediante ejercicios para promover su fortaleza y capacidad de relajación, así como la coordinación de suelo pélvico, esfínter anal, músculos abdominales y diafragma. El entrenamiento se ayudaba de varias formas de biofeed-back (comprobación del resultado del ejercicio) para observar los resultados de los ejercicios de contracción y relajación a través de la palpación digital, y del uso de una sonda fecal hinchable para simular la defecación con su expulsión.

Como resultado del programa, un 77% de los pacientes con incontinencia y un 83% de los de estreñimiento que lo completaron reportaron mejoras calificadas como de  «mucho mejor» o «muchísimo mejor» en la escala de valoración del resultado.

Para los autores del estudio se puede concluir que el entrenamiento conductual del suelo pélvico es eficaz en las personas en remisión de su EII en las que persisten los síntomas intestinales. Por ello proponen que los especialistas que tratan estos pacientes deben preguntar por la persistencia de los síntomas incluso tras alcanzar la remisión. Para los investigadores, el estudio demuestra que existe una alternativa de tratamiento segura y eficaz para estas situaciones.

Khera AJ, Chase JW, Salzberg M, Thompson AJV, Kamm MA. Gut-Directed Pelvic Floor Behavioral Treatment for Fecal Incontinence and Constipation in Patients with Inflammatory Bowel Disease. Inflamm Bowel Dis. 2018 Nov 19.

SHARE
Last updatedby

Deja una respuesta