https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2019/09/esclerosis_multiple_desempleo-750x420.jpg
SHARE
19 septiembre, 2019 in-pacient.es

Las tasas de desempleo entre quienes padecen Esclerosis Múltiple son altas. Entre los factores que contribuyen a ello están los vinculados a la propia enfermedad, los psicológicos y el carácter personal del enfermo. Un estudio ha valorado los distintos factores y cómo varían con la edad y la evolución de la enfermedad.

La Esclerosis Múltiple es la primera causa de discapacidad neurológica entre las mujeres jóvenes y la segunda en hombres. Con una Edad Media de aparición de la enfermedad a los 33 años, provoca que las tasas de desempleo entre quienes padecen la enfermedad oscilen entre el 40 y el 80%, cuando la mayoría de las personas estaban en activo antes del diagnóstico. Estudios anteriores ya habían identificado numerosos factores relacionados con el abandono del trabajo en personas con la enfermedad: ser mujer, nivel de discapacidad, fatiga, curso progresivo, nivel de educación, presencia de síntomas como alteraciones del equilibrio o dificultades para caminar, incontinencia y alteraciones cognitivas.

Con estos antecedentes, los autores del estudio recogieron la información aportada por 221 personas diagnosticadas de Esclerosis Múltiple. Los participantes se agruparon por rango de edad y en función de si estaban considerando o no reducir su jornada laboral o abandonar el trabajo a causa de la Esclerosis Múltiple. La evaluación de los participantes incluyó diversos parámetros como el nivel de discapacidad, fatiga, alteraciones del sueño, dolor, calidad de vida relacionada con la enfermedad, depresión y ansiedad. Además se incluyó una valoración de la personalidad con tests adecuados y la capacidad de gestionar la enfermedad y la discapacidad derivadas de ella.

En el estudio se observó cómo, independientemente de la edad, algunos factores son determinantes del desempleo. En particular, la enfermedad progresiva se muestra como el principal determinante, pero también otros factores como la fatiga, dolor, alteración cognitiva, alteraciones del estado de ánimo y otros que corroboran los hallazgos de estudios previos, se vinculan con el desempleo a cualquier edad.

Sin embargo, cuando se investigan las causas en función de la edad, algunos factores muestran un efecto diferente. En particular, los síntomas físicos parecen tener más trascendencia entre los más jóvenes y los más mayores. Entre las personas más jóvenes (30-39 años) el principal determinante resulta el dolor y en los más mayores (50-59 años), la fatiga. Además, es en estos grupos situados en los dos extremos de rango de edad, en los que la capacidad para afrontar la enfermedad e impedir el impacto psicológico de la misma son más altos.

En contraste, las personas situadas en rangos de mediana edad (40-49 años), que manifestaban su deseo de reducir o abandonar el trabajo, también reflejaron un mayor nivel de alteraciones psicológicas, con más incidencia de depresión y ansiedad, niveles más bajos de extroversión y de racionalización de su situación. En este grupo los factores psicológicos representan el predictor principal del abandono laboral.

Los autores del estudio concluyen con la relevancia del mismo a la hora de establecer estrategias diferentes para afrontar el problema del abandono laboral y el impacto de la enfermedad en función de la edad y momento de vivencia de la misma por parte del paciente. En este sentido queda claro que no pueden trazarse patrones y pautas de actuación universales si no que deben adaptarse a cada momento.

Strober LB, Callanan RM. Unemployment in multiple sclerosis across the ages: How factors of unemployment differ among the decades of life. J Health Psychol. 2019 Sep 14:1359105319876340.

 

SHARE
Last updatedby

Deja una respuesta