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22 abril, 2020 in-pacient.es

Aunque ninguna dieta especial ha demostrado reducir la inflamación en adultos con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn o Colitis Ulcerosa), a menudo se recomienda modificar la dieta en pacientes que experimentan brotes o, incluso, los propios pacientes restringen sus dietas para controlar los síntomas.

Los pacientes pueden recibir recomendaciones sobre la dieta por parte de profesionales, grupos de apoyo, amigos y blogs. Esta información puede ser abrumadora y puede tener consecuencias sociales y psicológicas negativas.

Una encuesta francesa de creencias y prácticas dietéticas en pacientes con EII demostró que una quinta parte de los pacientes informaron que las creencias y conductas dietéticas tenían un fuerte impacto negativo en su vida social y casi la mitad de los pacientes encuestados,  informaron que su EII afecta negativamente el disfrute de los alimentos. La dieta resulta una incomodidad que lleva a evitar su participación en eventos sociales y también supone un estrés en sus hogares ya que se ven obligados a cocinar diferentes platos para ellos y sus familiares.

Por otro lado, las dietas restrictivas son un factor de riesgo importante para la aparición de trastornos alimentarios. Un aumento de la conciencia dietética y evitar ciertos alimentos, pueden contribuir a pensamientos y creencias poco saludables en relación a la comida y  al peso o imagen corporal, lo que pone en riesgo a los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal de padecer estos trastornos alimentarios.

Estudios previos han demostrado, de forma consistente que los pacientes con EII presentan frecuentemente síntomas de depresión y ansiedad. Además, la insatisfacción con la imangen corporal también se ha descrito en pacientes con EII  y es una característica clave de los trastornos alimentarios. Por lo tanto, son muchos los factores de riesgo, junto con una dieta restrictiva, que pueden agravar el riesgo de que un paciente con EII presente o desarrolle un trastorno de la conducta alimentaria.

Se han publicado los resultados de un estudio que investiga la relación entre la EII, los trastornos de la conducta alimentaria y la imagen corporal.

Los resultados de este estudio, que contó con la participación de más de 100 pacientes con EII, indican que las afecciones gastrointestinales crónicas tienen mayor riesgo de presentar actitudes y comportamientos alimentarios desordenados frente a las personas sin esta enfermedad.

El género femenino, un peso bajo, tener diagnóstico de EII durante la infancia, la angustia psicológica y alteración de la imagen corporal se relacionan con los altas puntuaciones de evaluación de trastorno alimentario.

Estos hallazgos representan un paso importante hacia una mejor comprensión de las actitudes que afectan a los pacientes con EII hacia la alimentación y hacia la imagen corporal.

Debemos considerar cómo podemos apoyar mejor a estos pacientes con EII en relación a los alimentos, la alimentación y la imagen corporal ya que se enfrentan a toda una vida con EII.

 

 

Wabich J et al. Disordered Eating, Body Dissatisfaction, and Psychological Distress in Patients with Inflammatory Bowel Disease (IBD) [published online ahead of print, 2020 Mar 14]. J Clin Psychol Med Settings. 2020;10.1007/s10880-020-09710-y. doi:10.1007/s10880-020-09710-y

 

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