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17 noviembre, 2021 in-pacient.es

 

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), en la que se incluye la enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa, se asocia a un aumento del riesgo de aparición de neoplasias malignas o cáncer. Algunos de ellos están relacionados con la enfermedad en sí, como el cáncer colorrectal, y otros están asociados principalmente al tratamiento utilizado para controlar la EII.

La estrategia general de prevención del cáncer en pacientes con EII radica en comprender los factores de riesgo, formar a los pacientes sobre las prácticas de detección y vigilancia e incorporar estas recomendaciones de prevención en la práctica clínica diaria.

En general, existen factores de riesgo modificables y otros que no podemos modificar. Entre los modificables figura principalmente el estilo de vida del paciente: tabaco, alcohol, exposición al sol, dieta/nutrición, sedentarismo, otros;  y factores que no podemos modificar: la genética, la edad, el género (hombre/mujer), etc.

Una nueva revisión nos describe los principales cánceres asociados a la EII, resume los riesgos conocidos y las estrategias de prevención.

Cáncer Colorrectal y displasia en la EII

Se considera displasia a la presencia de células anormales (de aspecto no normal) en un tejido obtenido por biopsia y analizado mediante microscopio. La displasia no es cáncer, pero  es un paso previo a la aparición de un tumor maligno.

La frecuencia de aparición de cáncer colorrectal en pacientes con EII ha disminuido mucho a lo largo de los años ya que en la actualidad disponemos de tratamientos más efectivos y se controla mejor la inflamación y además se realizan estrategias de prevención y vigilancia, como colonoscopias, que permiten una detección más temprana.

Los factores de riesgo de la displasia son: alta actividad inflamatoria, presencia de pólipos, antecedentes de displasia severa, mayor duración y gravedad de la enfermedad, género masculino,  antecedentes de cáncer colorrectal y presencia de colangitis esclerosante.

Tratar eficazmente la inflamación conlleva una reducción del riesgo general de cáncer y de displasia en la colitis. La realización de endoscopias y biopsias repetidas mejorará el control y la vigilancia de este tipo de lesiones.

Cáncer de piel en la EII

Los pacientes con EII tienen mayor riesgo de melanoma y cáncer de piel no melanoma. Parece que los pacientes con enfermedad de Crohn tienen mayor riesgo a desarrollar melanoma que aquellos con Colitis Ulcerosa.

Parece que las tiopurinas (azatioprina y mercaptopurina) están asociadas con mayor riesgo de cáncer de piel, tipo no melanoma. Este riesgo aumenta con una exposición más prolongada a estos fármacos. Este riesgo no parece desaparecer cuando se interrumpe el tratamiento, por lo tanto, estos pacientes requieren de un control estrecho aún habiendo cesado este tipo de medicación.

Estudios previos han descrito aumento de riesgo de melanoma en pacientes con EII que estaban recibiendo fármacos biológicos. Debemos tener en cuenta los factores de riesgo conocidos del cáncer de piel como son: excesiva exposición al sol o radiaciones ultravioletas, los antecedentes familiares y personales de cáncer de piel.

Por lo tanto, se recomienda que los pacientes con EII eviten el sol fuerte utilizando protección solar y consulten a un dermatólogo para una revisión anual  de cáncer de piel.

Riesgo de linfoma en la EII

El riesgo de aparición de linfoma aumenta en la enfermedad de Crohn y en pacientes de género masculino. Por otra parte, los tratamientos utilizados para el control de la EII parecen conferir un riesgo de linfoma, especialmente las tiopurinas. Los anti-TNF no han demostrado de manera concluyente esta contribución. Deberán considerarse las opciones de tratamiento de forma individual en cada paciente.

Displasia cervical

La displasia cervical precede a la aparición de cáncer de cuello de útero. Este tipo de lesiones son provocadas principalmente por el Virus de Papiloma Humano (VPH). Para evitarlo es recomendable la vacunación frente a este virus. La displasia cervical precede entre 10 y 30 años al cáncer de cuello uterino

Se ha demostrado que los pacientes con EII tienen mayor riesgo de displasia cervical y esto es especialmente cierto en aquellos que son fumadores y que reciben tratamiento inmunosupresor. Por lo tanto, en los pacientes con EII, además de la vacunación contra el VPH se recomienda realizar pruebas de Papanicolau (o frotis vaginal) cada año en mujeres con EII y sexualmente activas.

Cáncer anal

Existe mayor riesgo de aparición de cáncer anal en pacientes con EII. Esto está en asociación a infecciones por VPH, inflamación perianal grave por enfermedad de Crohn, coito anal receptivo e inmunodepresión (Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) o Sida y trasplantes de órganos).

Se recomienda realizar pruebas de detección de cáncer anal en aquellos pacientes con enfermedad de Crohn perianal.

En resumen, prevenir el cáncer en pacientes con EII requiere de una compresión de los riesgos de cáncer en estos pacientes. La información, formación y compresión de las estrategias de detección y vigilancia son las mejores herramientas para prevenir y controlar su aparición.

 

Cleveland NK et al. Cancer prevention in patients with Inflammatory Bowel Disease. Pract Gastroenterol. 2021 Aug;45(8):12-28. PMID: 34707325

 

 

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