https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2018/10/flare.jpg
SHARE
2 octubre, 2018 in-pacient.es

Los brotes de la Artritis Reumatoide son difíciles de predecir en personas con baja actividad de la enfermedad y están asociados a progresión radiológica, peor actividad de la enfermedad y peor calidad de vida, según los resultados de un nuevo estudio.

El tratamiento de la Artritis Reumatoide actual está orientado hacia el control de la actividad de la enfermedad y el logro de la remisión. Sin embargo, la actividad de la enfermedad puede variar de tal forma que se define como brote a la aparición de síntomas de duración e intensidad suficientes como para requerir el inicio, cambio o aumento de la medicación. Los brotes pueden variar en duración, intensidad y frecuencia de aparición.

En estudios previos se ha comunicado que aproximadamente la mitad de los pacientes en remisión experimentan un brote de la enfermedad en un periodo de 2 años. Esto es importante ya que los brotes en pacientes con baja actividad de la enfermedad o incluso en remisión, se asocian con progresión radiológica, deterioro funcional y empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares asociadas a la Artritis Reumatoide.

Se realiza un estudio que cuenta con la participación de más de 150 pacientes con Artritis Reumatoide. Casi un tercio de los participantes que tienen una enfermedad estable, incluida la remisión, presentan brotes durante un año de seguimiento. De los pacientes que estaban en remisión al inicio del estudio, un 25% tuvieron al menos un brote durante un año.

Aquellos pacientes que tuvieron un brote experimentaron peores resultados clínicos que aquellos que se mantuvieron en la remisión, lo que implica que una mayor actividad de la enfermedad lleva a peores resultados funcionales y mayor progresión radiográfica de la enfermedad.

Por otro lado, los investigadores encontraron que los biomarcadores en sangre (VSG, PCR, Calprotectina, etc.)  estaban ligeramente relacionados con el número de articulaciones inflamadas en el momento del brote, de tal forma que dos tercios de los brotes no se asociaron a un aumento de los biomarcadores.

Los investigadores sugieren que es posible que existan dos subtipos de brotes diferentes: aquellos en los que predomina el componente inflamatorio con mayor número de articulaciones inflamadas y aumento de la VSG y otro tipo no tan inflamatorio pero si con un dolor articular desproporcionado con alta puntuación en la evaluación global de los pacientes.

En conclusión, en los pacientes con Artritis Reumatoide con baja actividad de la enfermedad, los brotes ocurren con frecuencia y éstos se asocian con empeoramiento de la actividad de la enfermedad, peor calidad de vida y mayor progresión radiológica. Un grado de discapacidad mayor al inicio de la enfermedad es predictor de brotes mientras que la relación de los niveles de biomarcadores en el momento del brote sugieren que en la mayoría de los brotes no existe un componente inflamatorio.

 

Bechman K et al. Flares in Rheumatoid Arthritis Patients with Low Disease Activity: Predictability and Association with Worse Clinical Outcomes. J Rheumatol. 2018 Sep 1. pii: jrheum.171375. doi: 10.3899/jrheum.171375. [Epub ahead of print]

SHARE
Last updatedby

Deja una respuesta