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9 marzo, 2020 in-pacient.es

El ejercicio es una intervención no farmacología eficaz para mejorar un síntoma no motor incapacitante de la enfermedad de Parkinson como son los trastornos de sueño, según los resultados de un ensayo clínico.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que presenta síntomas motores y no motores. Los síntomas no motores afectan negativamente a la calidad de vida de estos pacientes y a menudo, son más molestos que los síntomas motores.

Entre el 74% y el 98% de los pacientes de Parkinson sufren algún trastorno del sueño, entre los que se incluyen: insomnio, somnolencia diurna, alteraciones de la arquitectura del sueño lo que lleva a una reducción de sueño eficaz. Por otro lado, estas alteraciones del sueño se han asociado a depresión, psicosis, discapacidad motora, fatiga afectando negativamente a la calidad de vida de estos pacientes.

Son pocos los tratamientos farmacológicos que mejoran efectivamente los trastornos del sueño y además estos tratamiento disponibles no están exentos de efectos secundarios perjudiciales. Por lo tanto, los tratamientos no-farmacológicos  como el ejercicio, es una alternativa prometedora para el tratamiento de este síntoma no-motor incapacitante.

Estudios previos han demostrado que la práctica regular de ejercicio en pacientes con enfermedad de Parkinson tiene efectos beneficiosos sobre los síntomas motores, el rendimiento neuromuscular y sobre la calidad de vida de estos pacientes. Sin embargo, a día de hoy existen lagunas de conocimiento sobre los efectos del ejercicio  sobre el sueño, en este colectivo.

Se han publicado los resultados de lo que consideramos el primer ensayo clínico aleatorizado y controlado que evalúa el impacto de ejercicios de alta intensidad sobre el sueño en pacientes con Parkinson. Los participantes de este estudio fueron pacientes de Parkinson con edad mayor o igual a 45 años que tuvieron un seguimiento durante 16 semanas.

En este estudio se demuestra que el ejercicio de alta intensidad mejora el sueño en general y específicamente mejora el tiempo total de sueño, la eficacia  y la calidad del sueño. Por lo tanto, el ejercicio es una intervención no-farmacológica eficaz para mejorar este síntoma no motor de la enfermedad de Parkinson tan incapacitante.

Sabemos que el ejercicio mejora el estado de ánimo y esto puede contribuir a la mejora del sueño. Sin embargo, se necesitan más estudio para comprender mejor los mecanismos por los que el ejercicio proporciona estos cambios beneficiosos sobre los trastornos del sueño en pacientes con Parkinson.

 

 

Amara AW et al. Randomized, Controlled Trial of Exercise on Objective and Subjective Sleep in Parkinson’s Disease. Mov Disord. 2020 Feb 24. doi: 10.1002/mds.28009. [Epub ahead of print]

 

 

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