https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2018/09/vegetales3.jpg
SHARE
25 septiembre, 2018 in-pacient.es

Una reciente revisión de la literatura analiza la evidencia científica existente hasta ahora y proporciona recomendaciones nutricionales para reducir el riesgo de Artritis Reumatoide en personas susceptibles.

Aunque todavía existe controversia sobre el origen de la Artritis Reumatoide, cada vez se obtiene mayor evidencia científica que sugiere que el tipo de dieta podría estar implicado en el riesgo de desarrollo de Artritis Reumatoide.

Según los resultados de esta revisión  una dieta “occidental” rica en aporte calórico a base de grasas, alto contenido en hidratos de carbonos refinados y azúcar y baja en fibra y antioxidantes, podría aumentar el riesgo de Artritis Reumatoide tanto directamente, mediante el aumento de la inflamación, como indirectamente, a través del aumento de la resistencia a la insulina y la obesidad, siendo este último un factor de riesgo conocido para la AR.

Por el contrario, el consumo de ácidos grasos poliinsaturados (omega-3) derivados del pescado y el aceite de pescado, se asocia con un riesgo reducido de Artritis Reumatoide probablemente debido a sus propiedades antiinflamatorias.

La dieta mediterránea, rica en alimentos de origen vegetal como cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, preferiblemente las de la época, aceite de oliva virgen extra y bajo consumo de carne roja, podría tener el potencial de reducir el riesgo de Artritis Reumatoide.

En base a la evidencia científica actual, se sugiere que cumplir con una dieta mediterránea mejorada con un mayor consumo de pescado graso (sardinas, salmón, besugo, lubina y trucha), un consumo reducido de bebidas edulcoradas, limitar el consumo de café diario, en el caso de consumir alcohol, que sea un consumo moderado y con las comidas y realizando una actividad física regularmente para mantener un peso corporal normal, puede reducir el riesgo de Artritis Reumatoide.  

Los pacientes en tratamiento con glucocorticoides y con riesgo de enfermedades metabólicas, se benefician aún más de la reducción de la cantidad de azúcar, sal y grasas  ya que conlleva a una liberación lenta y sostenible de glucosa en sangre y reducen la resistencia a la insulina.

También deberá considerarse suplementos de calcio y vitamina D. El aceite de oliva virgen extra y un bajo consumo de carne roja podrían tener el potencial de reducir el riesgo de la Artritis Reumatoide.

Incorporar una dieta mediterránea y cambio de estilo de vida en la fase preclínica de la Artritis Reumatoide, es decir,  en pacientes con dolor en las articulaciones sin manifestaciones propias de la enfermedad podría  determinar lo que pueda suceder posteriormente.

A Pesar de estos resultados, se necesita mayor investigación que permita ofrecer recomendaciones dietéticas más específicas.

Otras noticias relacionadas

 

Visita nuestros recursos donde podrás acceder a consejos y soporte para mejorar tu calidad de vida y afrontar los distintos síntomas. Si eres paciente ¡Únete a nuestra comunidad![/notice_box

 

Elena P et al. Are we really what we eat? Nutrition and its role in the onset of rheumatoid arthritis. Autoimmun Rev. 2018 Sep 10. pii: S1568-9972(18)30210-6. doi: 10.1016/j.autrev.2018.05.009. [Epub ahead of print]

SHARE
Last updatedby

Deja una respuesta