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4 abril, 2022 in-pacient.es

Un nuevo estudio nos hace reflexionar sobre una de las necesidades de apoyo hacia las personas con Parkinson y sus familiares para mantener su independencia y calidad de vida.

Conducir es una tarea física y cognitiva compleja que se realiza en un entorno que está en constante cambio y en la que intervienen muchos factores. Por otro lado, las  personas con Parkinson pueden presentar problemas de visión, atención, memoria, destreza motora y un deterioro del funcionamiento ejecutivo que pueden llegar a afectar considerablemente la capacidad de conducción.

Dejar de conducir se asocia a una limitación en la movilidad y pérdida de independencia y puede provocar problemas de salud como depresión y/o aislamiento social, entre otras muchas y afectar de forma importante en la calidad de vida incluso en las personas mayores sanas.

Estudios previos han demostrado que las personas con Parkinson tienen habilidades deterioradas para la conducción. Sin embargo, la  mayoría de personas con Parkinson dejan de conducir basándose en su propia decisión o bien por el consejo de su médico o de su familia, en lugar de dejar de conducir por los resultados de una evaluación formal sobre su capacidad para conducir.

Los pacientes con enfermedades neurodegenerativas, entre las que se incluye la enfermedad de Parkinson, pueden perder la autonomía e independencia, incluso en las primeras etapas de la enfermedad. Hasta la fecha se dispone de poca información sobre los factores clínicos que pueden predecir la decisión de los propios pacientes de Parkinson para dejar de conducir voluntariamente.

Un nuevo estudio investiga cuales son los motivos del cese voluntario de la conducción en pacientes con Parkinson sin demencia o deterioro motor severo.  Para los participantes de este estudio el bloqueo o congelación de la marcha fue el factor clave para el cese voluntario de la conducción, independientemente de la gravedad de la enfermedad de Parkinson y de que esa congelación no necesariamente se hubiera producido al volante.

La congelación de la marcha puede definirse como episodios intermitentes y breves de incapacidad para iniciar o mantener la actividad motora. La literatura científica actual ha demostrado que esta condición no es exclusiva de la marcha, también puede afectar a los movimientos de los dedos o incluso durante una conversación.

Por otro lado, el grado de atención tiende a estar asociado a la decisión de dejar de conducir. Sin embargo, este resultado no fue estadísticamente significativo en este estudio. Por lo tanto, la disminución de la atención podría afectar al cese voluntario de la conducción entre los pacientes con Parkinson.

En conclusión, el bloqueo de la marcha es un factor importante para el cese voluntario de la conducción en pacientes con Parkinson independientemente de la gravedad de la enfermedad.

Debemos considerar brindar apoyo social a las personas con Parkinson y a sus familiares para mantener la movilidad y la independencia de estos pacientes, especialmente si éstos presentan factores clínicos que precipiten la decisión de dejar de conducir voluntariamente para evitar la soledad y aislamiento social.

Yamada H et al. Clinical Factors Predicting Voluntary Driving Cessation among Patients with Parkinson’s Disease. Behav Neurol. 2022 Mar 20;2022:4047710. doi: 10.1155/2022/4047710.

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