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14 enero, 2019 in-pacient.es

Realizar ejercicio en grupo ha demostrado tener efectos positivos sobre la actividad física y el estado de ánimo de los pacientes con enfermedad de Parkinson y adultos con movilidad reducida, según los resultados de un estudio de reciente publicación.

Sabemos que la enfermedad de Parkinson afecta negativamente al movimiento de las personas con esta enfermedad, lo que implica una reducción de las movilidad, pérdida de la fuerza y el equilibrio, bradiquinesia, temblores, debilidad y rigidez.  Estas alteraciones, junto con los síntomas no motores de la enfermedad de Parkinson tales como trastornos del estado de ánimo, ansiedad o depresión, tienen un fuerte impacto sobre la calidad de vida lo que lleva a una pérdida de energía y percepción de pérdida de control sobre la salud.

Sabemos que el ejercicio físico puede ayudar a reducir la progresión de la enfermedad de Parkinson, pero las personas con esta enfermedad pueden limitar sus actividades por temor a caer, por las molestias que provocan los síntomas y también por un estigma social.

Por otro lado, si bien las personas con Parkinson pueden realizar ejercicio, quizá no realizan el suficiente, teniendo en cuenta que la cantidad recomendada es un mínimo de 2,5 horas a la semana de actividad moderada.

Publicaciones anteriores apoyan que la creación de una unión social o la formación de grupos para realizar una tarea en particular podría ser beneficioso sobre el estado anímico, fomentar el cumplimiento regular de esta tarea, y aumentando la percepción de control de esta conducta.

Un estudio se propone determinar en qué grado la realización de ejercicio físico en grupo puede llegar a impactar sobre la actividad física en general y el estado de ánimo de personas con enfermedad de Parkinson comparándolas con adultos con movilidad reducida sin Parkinson.

Los participantes del estudio completaron un periodo de ejercicio en grupo durante aproximadamente 12 meses (1 año) antes de realizar una encuesta de valoración.

Según los resultados de este estudio, los efectos de la cohesión social o pertenencia a un grupo con un objetivo común sobre el mantenimiento de la actividad física a lo largo del tiempo y el control de los síntomas fueron más pronunciados entre los pacientes de Parkinson que entre los adultos sin esta enfermedad. El aumento de la actividad física predijo una mejora en el estado de ánimo, algo que es muy importante debido a la predisposición a los cambios de humor entre los pacientes con Parkinson. Por otro lado, las mejoras en la actividad física y la autoeficiencia forman un ciclo recíproco que se refuerza mutuamente.

Este estudio demuestra que este tipo de intervenciones pueden ser una promesa para mejorar los aspectos psicológicos y los sentimientos de conexión social entre las personas con Parkinson.

Los investigadores concluyen que práctica de ejercicio en grupo ha demostrado efectos positivos sobre la salud física y los factores psicosociales de los pacientes con Parkinson  y adultos con movilidad reducida sin esta enfermedad. El efecto de cohesión social es muy importante.

Este tipo de actividades debe considerarse como un complemento al tratamiento médico o farmacológico de la enfermedad de Parkinson.

Otra noticias relacionadas:

 

Annesi JJ  Effects of a Group Protocol on Physical Activity and Associated Changes in Mood and Health Locus of Control in Adults with Parkinson Disease and Reduced Mobility. Perm J. 2019;23. pii: 18-128. doi: 10.7812/TPP/18-128.

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3 3 Comments

  1. Muy interesante, y una vez más nos recomiendan el ejercicio como parte del tratamirnto

  2. Realmente ayuda mucho, l

  3. Por mi experiencia el ejercicio físico y el trabajo con la logopeda son fundamentales

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