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5 febrero, 2020 in-pacient.es

La relación entre los trastornos del sueño y la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) ha ganado considerable atención en los últimos años, hasta el punto de considerarse que la falta de sueño y la fatiga son manifestaciones extra-intestinales de la EII (Crohn y Colitis Ulcerosa), según una revisión de la literatura científica de reciente publicación.

Se ha atribuido la participación de varios factores ambientales  en el desarrollo de la EII, entre los que se incluyen: fumar, estrés, grasas saturadas, deficiencia de vitamina D, trastornos del sueño y depresión. Los trastornos del sueño han ganado una considerable atención como mecanismo que puede afectar a la salud digestiva y la función del sistema inmunitario.

Varios estudios han establecido que se producen alteraciones del sueño en pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal tanto activa como inactiva y que los marcadores de las alteraciones del ritmo circadiano (reloj interno que corresponde al ritmo durante día/noche, en relación a la exposición a la luz) pueden llegar a indicar la gravedad de los síntomas.

Los trastornos del sueño llevan a una reducción de la calidad de vida y mayor riesgo de aparición de otras enfermedades tales como: diabetes, hipertensión, obesidad, etc.

La Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation) recomienda que los adultos deben dormir entre 7 a 9 horas de sueño. Sin embargo, un estudio reciente del CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades) encontró que el 37% de los adultos duermen menos de 7 horas.

El sistema circadiano es el responsable de regular el ciclo sueño-vigilia e interactúa con los ritmos circadianos de todo el cuerpo. El “reloj central” está modulado por la exposición a la luz y la interrupción de este ciclo circadiano altera la función inmune y epitelial.

Durante el periodo del “sueño reparador” disminuye la movilidad del colon y el esfínter interno anal se relaja. Además, se ha demostrado que este período del sueño ayuda a la respuesta inmune no solo durante la infección sino también en el contexto de la inflamación. De esta forma la interrupción del ritmo circadiano puede inducir a un estado pro-inflamatorio con un posterior desequilibrio gastrointestinal.

Se ha relacionado a la disminución de la duración y la calidad del sueño  con la Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Una creciente cantidad de literatura científica sugiere que los trastornos circadianos están asociados a mayor riesgo de brotes de EII y posiblemente puede servir como marcador de la actividad de esta enfermedad.

Por otro lado, la perturbación del sueño se ha relacionado con el microbioma. Algunos estudios sugieren que la interrupción crónica del sueño se relaciona con la disbiosis (alteración de la composición del microbioma) y con la inflamación sistémica. Cada vez tenemos más pruebas de que la interrupción del ritmo circadiano promueve una alteración del microbioma que en última instancia lleva a la inflamación y  a cambios en la permeabilidad de la membrana intestinal.

En resumen:

  • El sistema circadiano interacciona de forma compleja con la respuesta inmune en los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. La interrupción del sueño y la alteración del ritmo circadiano nos lleva a una situación pro-inflamatoria, alteraciones de la flora intestinal (disbiosis) y potencialmente mayor permeabilidad intestinal.
  • Dormir mal es común entre los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal y el sueño es peor entre los pacientes con enfermedad activa.
  • Las alteraciones del sueño pueden ser un marcador de la inflamación y de las alteraciones psicológicas que acompañan a la EII.
  • En la evaluación de los pacientes con EII se debe considerar no solo la carga de la enfermedad en sí, sino también la calidad del sueño, la fatiga y los trastornos psicológicos (depresión y ansiedad).

 

 

Canakis A et al. Sleep and Fatigue in IBD: an Unrecognized but Important Extra-intestinal Manifestation. Curr Gastroenterol Rep. 2020 Jan 30;22(2):8. doi: 10.1007/s11894-020-0746-x.

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1 1 Comment

  1. No creo que haya que se muy listo para descubrir esto. Siempre que tengas molestias, serán del tipo que sea, tú sueño se va a ver alterado. Para mi el sentirse mal, con molestias y dolores, el cansancio crónico, la fatiga… te impiden conciliar un sueño reparador y en estas enfermedades de eso no nos falta. Si además tienes que levantarte al baño varias veces, como va ser nuestro sueño. No obstante yo pienso que los síntomas de la enfermedad influyen en el sueño y provocan que se duerma mal y no al revés.

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