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19 septiembre, 2018 in-pacient.es

En una nueva publicación se describen algunas de las terapias de la Medicina Alternativa y Complementaria utilizadas en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal y nos resume los datos actualmente disponibles sobre su seguridad y eficacia.

La medicina alternativa y complementaria consiste en productos o prácticas médicas que no se consideran en la medicina tradicional o convencional. Puede incluir tratamientos con hierbas o fitoterapia, suplementos dietéticos, probióticos, prácticas medicinales chinas, como por ejemplo la acupuntura, el mindfulness u otras terapias mente-cuerpo.

Según estudios epidemiológicos el uso de estas prácticas por parte de las personas con Enfermedad Inflamatoria Crónica (Crohn o Colitis Ulcerosa) puede variar entre el 21% y el 60% de los pacientes. El principal motivo para la búsqueda de estos tratamientos es complementar al tratamiento convencional por falta de eficacia de éste o bien por efectos secundarios. Los pacientes buscan en la medicina complementaria una vía para el control de la enfermedad y de los síntomas y mejorar su calidad de vida.

La medicina complementaria y alternativa se divide en varias categorías:

  • Suplementos herbales/botánicos o dietéticos, tales como probióticos, hierbas, vitaminas y aceite de pescado.
  • Prácticas de medicina tradicional china como acupuntura y moxibustión.
  • Prácticas de mente y cuerpo, tales como hipnosis, yoga, ejercicio, reducción del estrés, etc.

 

Probióticos

Son microorganismos vivos que se presentan de diferentes formas como cepas únicas o múltiples de bacterias y/o levaduras con efectos beneficiosos sobre el huésped. Se piensa que los probióticos tienen un efecto antiinflamatorio. De entre los compuestos de probióticos estudiados, el que más investigaciones acumula es el llamado VSL#3, que incluye 4 cepas de lactobacilos, tres de bifidobacterias y una de estreptococos.

Los datos más sólidos para el uso de probióticos en Enfermedad Inflamatoria Intestinal es como prevención de la inflamación recurrente del reservorio, problema que ocurre en más del 50% de los pacientes después de cirugía (anastomosis ileo-anal con reservorio).

Existe cierta evidencia de que ciertos probióticos, especialmente VSL#3, pueden ser efectivos para lograr respuesta clínica y  remisión en la colitis ulcerosa leve a moderada. En pacientes con Colitis Ulcerosa inactiva, la literatura actual sugiere que los probióticos también pueden reducir las tasas de recaída.

En la enfermedad de Crohn (CD), los datos sobre la eficacia de los probióticos para inducir o mantener la remisión son muy limitados.

En general, la elección del probiótico varía según los estudios existentes, y la dosis óptima, la duración y el modo de administración aún no están claros.

Suplementos herbales y dietética

Se ha demostrado que la cúrcuma tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y reduce la inflamación y la colitis en ratones. Los resultados de los ensayos clínicos deben tomarse con precaución ya que los investigadores usaron compuestos de curcumina muy puros que pueden no encontrarse disponibles en el mercado.

Los efectos secundarios de la curcumina son leves entre los que se incluyen hinchazón, náuseas y evacuación transitoria de heces. En base a la evidencia, se puede considerar a la curcumina como un complemento al tratamiento estándar en el caso de la Colitis Ulcerosa activa o en remisión, pero solo como un complemento a los tratamientos convencionales.

Aproximadamente entre un 10% y un 15% de los pacientes con enfermedad Inflamatoria Intestinal informan sobre el uso activo de cannabis principalmente para el alivio de los síntomas como náuseas, dolor abdominal y diarrea. Estos pacientes tienden a tener una enfermedad más activa y haber sufrido cirugías previas con tendencia a usar tratamientos para el dolor crónico y otras terapias de medicina complementaria y alternativa. No se puede recomendar el cannabis en pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal fuera de los ensayos clínicos hasta que se comuniquen buenos resultados de ensayos tanto a niveles clínicos como endoscópicos y cuando se establezca su seguridad.

El aceite de pescado deriva de los pescados grasos tales como, atún, salmón, caballa, o las sardinas. Los principales componentes con posibles efectos terapéuticos son por los ácidos grasos poliinsaturados como por ejemplo el omega-3 que producen cambios favorables en la microbiota intestinal. La falta de pruebas de su eficacia en la enfermedad de Crohn y la evidencia mixta en pacientes con Colitis Ulcerosa, no permite su recomendación para mantener la remisión de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal.

La medicina tradicional china es una de las medicinas complementarias y alternativas más desarrollada, abarcando la aplicación de varios preparados de hierbas que contienen una variedad de posibles ingredientes activos no exentos de efectos secundarios.

Acupuntura y Moxibustión

La acupuntura consiste en la colocación de agujas finas en la piel en ciertos puntos del cuerpo para lograr el beneficio deseado. Existe también la electroacupuntura, una variación en la que se utilizan corrientes eléctricas de baja frecuencia aplicadas a través de las agujas de acupuntura. La moxibustión es la práctica de quemar conos secos, llamados moxa, en los puntos de acupuntura (u otras partes del cuerpo) para generar estimulación mediante el calor. Algunas veces se agregan diferentes hierbas en los conos para alcanzar el efecto deseado.

La acupuntura y la moxibustión son generalmente seguras y bien toleradas. Los efectos secundarios incluyen pequeños hematomas superficiales locales; sangrado leve; infecciones y quemaduras superficiales leves (solo con moxibustión).

Los ensayos clínicos realizados con estas técnicas son de baja calidad. Por lo tanto, es difícil hacer recomendaciones sobre la acupuntura y la moxibustión en relación a la frecuencia y la duración. Sin embargo, estas terapias se pueden considerar como complementos al tratamiento convencional en algunos pacientes.

Tratamientos cognitivos mente-cuerpo y físicos

Las terapias mente-cuerpo incluyen una variedad de tratamientos como la hipnosis, mindfulness, yoga o ejercicio que ayudan a manejar el estrés y la relajación. La terapia cognitiva y conductual podrían tener pequeños beneficios a corto plazo sobre la depresión y la calidad de vida pero no sobre la actividad de la enfermedad.

La hipnoterapia podría tener una papel complementario al tratamiento convencional. Y, por otro lado, el yoga, otro tipo de terapia mente-cuerpo, podría mejorar la calidad de vida  con mejoras en la ansiedad y el dolor abdominal tanto en Crohn como en la Colitis Ulcerosa, pero no en los marcadores de la respuesta inmune.

Ejercicio

El ejercicio se relaciona con mejor calidad de vida, mejora en la densidad mineral ósea (DMO) y disminución en la frecuencia de recaídas o brotes en pacientes de Crohn y en Colitis Ulcerosa.

En general, el tratamiento cognitivo o relación mente-cuerpo y el ejercicio son complementos seguros al tratamiento convencional. Existen abundantes pruebas de eficacia para mejorar la calidad de vida, la depresión y la ansiedad en pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Sin embargo, disponemos de escasa evidencia que indique un impacto positivo sobre la inflamación o de los índices de la actividad de la enfermedad.

En resumen:

  • El uso de la medicina alternativa y complementaria es común entre los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Incluye una amplia variedad de tratamientos (fitoterapia o tratamientos con hierbas, probióticos, prácticas de ejercicio y terapia cognitiva mente-cuerpo.
  • Generalmente este tipo de tratamientos son seguros, pero debemos considerar los problemas de pureza, posibles interacciones con el tratamiento convencional recetado y los efectos secundarios de los componentes de la medicina alternativa y complementaria.
  • Aunque la mayoría de los pacientes consideran que este tipo de terapias son más «naturales», no necesariamente implican ser mejores ni más seguras. Se deben revisar tanto la eficacia como posibles efectos secundarios e interacciones con el tratamiento convencional.
  • En todo momento debemos saber que podrían ser tratamientos complementarios (que se usan junto con la medicina convencional) y NO tratamientos alternativos (usados en lugar de o como sustituto del tratamiento convencional)

¡Si tienes pensado utilizar algún tipo de estos tratamientos complementarios, por favor, habla abiertamente con tu médico, Él puede ayudarte!

 

 

Lin SC et al. The Use of Complementary and Alternative Medicine in Patients With Inflammatory Bowel Disease. Gastroenterol Hepatol (N Y). 2018 Jul;14(7):415-425.

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